Las herramientas, las técnicas y las reglas del teatro que ponen en movimiento el juego y la comunicación con el espacio imaginario, nos ayudan a descubrir, en cuanto a actores, el payaso dentro de nosotros mismos.

Son las mismas técnicas que nos enseñan el sentir en las relaciones: ‘la mirada del público’, el ‘ping-pong’, ‘la actitud’. Es necesario que el jugador se detenga después de cada acción para sentir lo que produjo en el otro y cómo la reacción del otro, ya sea su compañero de juego o el público, lo afecta a él mismo. Es necesario que el actor haga un alto en el camino para sentir de nuevo y guiarse por las reacciones de su cuerpo y su corazón, intuitivas e improvisadas.

¿La presencia del público lo intimida? ¿Se siente contento o decepcionado con su reacción? ¿Se disgustó por el obstáculo que le puso su compañero? ¿Es bello, se siente el más lindo de todos los payasos ante la jovencita sentada en la 3ª fila del público?

Estas herramientas de CLOWNUP y del teatro también nos permiten ser conscientes de nuestro cuerpo ya que el payaso no se mueve, ni camina como nosotros y diariamente inventa a su manera sus gestos y mímica.